12:22 am / Con el tiempo, la gente me empieza a preguntar menos cuántos años tengo, pero cuando me lo preguntan, cada vez me es más difícil contestar, aún sabiendo que esa información no tiene por qué decirte algo concreto de mí, ni de quién soy.
Si respondo así de rápido, podría contestarte que tengo 24, no sé, una parte de mi corazón y mi alma se sienten ahí. A veces, respondo 27 porque se me olvida que acabo de cumplir 28; y ahí es donde la gente contesta “¡wooow, ya tienes casi 30!” y me entra un poco de pánico.
Pero es que la realidad es que comparto tantas edades que no podría identificarme con una sola.
Me siento de 17 cuando mi mamá me pregunta si ya llegué a la casa y esas noches en las que busco refugio en ella, de 32 cuando voy al antro que tanto amaba y esta vez YO soy la grande y veo a puros chavitos hablando de cosas que ahora no me hacen nada de sentido.
De 22 cuando veo a mis amigas y entre uno y varios drinks compartimos risas, sueños, lágrimas, cantamos y bailamos hasta las 5 de la mañana.
Me siento de 20 cuando me da miedo el futuro y no sé si voy por el camino correcto, pero me siento de 30 cuando hago planes, y más que aferrarme a ellos, trazo un camino para lograrlos.
Al parecer de 19, cuando negocio con un cliente y no me toma en serio porque me veo muy “chavita y sin experiencia”, pero de 35 cuando mi equipo me agradece por mi trabajo, mi apoyo y lo reconoce.
De 15, cuando cuando canto a todo pulmón en la regadera canciones de Shakira y de RBD y de 28, cuando me conmueve mi alrededor y empatizo con situaciones que antes no hacía, pero claro, cuando mi hermano me cuenta de TikTokers e influencers me siento de 60 porque no ubico a ninguno.
A veces me siento de 10, cuando sueño en grande, acordándome cuando mi papá me decía que mientras lo crea todo es posible, de 36 cuando me dan unas crudas que me duran 2 días seguidos y de 45 cuando tengo que hacer esos trámites que todos odiamos.
Estoy en la edad en que tengo amigos que siguen viviendo con sus papás, otros que están por irse a estudiar la maestría, esos que están comprometidos, algunos casadas y un par ya son papás. Tengo todas las edades, en todos los momentos y eso sigue sin decirte absolutamente nada de mí.
Lo que SÍ puede decirte algo de mi…
Es que tengo 1 persona que amé como a nadie que no voy a volver a ver y que lo lloro más de 2 noches al mes, tengo 2 rupturas amorosas de las que juré jamás salir y ahora me doy cuenta que el tiempo lo cura todo. Tengo más de 8 amigas que se convirtieron en mis hermanas, pero también, tuve 6 hermanas que se convirtieron en desconocidas y de esas 6 a 2 a veces las extraño.
Tengo 1 lugar en el mundo que cada que regreso siento que mi corazón se quiere quedar ahí para siempre. Tengo más de 15 canciones que me hacen cantar a todo pulmón, 3 series que me robaron el corazón y 1 libro que en su momento me salvó la vida.
He pasado más de 20 noches llorando por no saber si estoy en el camino correcto pensando ¿Qué voy a hacer de mi vida? pero también, tengo más de 7 sueños cumplidos que JAMÁS me imaginé lograr y me hacen sentir orgullosa.
Hay mas de 30 veces que me he cuestionado si soy capaz de algo y al final me sorprende que soy más capaz de lo que creía.
Tengo 1 amor actual que espero me dure toda la vida…
He hecho más de 80 viajes pero nada como esos 5 en los que me sentí completamente viva.
Doy 5 clases a la semana y en cada una de ellas conozco algo nuevo de mi a través de la gente.
Tengo más de 100 drafts de cosas que he escrito y que no he publicado porque no me animo.
He tenido más de 100 pláticas con mis amigas de las cuales más de 30 me han hecho crecer en 20 minutos y tengo 1 canción de salsa que bailo con mi mejor amigo, mejor que con nadie.
Tengo más de 6 sueños que no he cumplido pero los tengo escritos casi con sangre, porque soy fiel creyente de ellos.
Tengo 3 tíos, que son mis hermanos prestados y amo como a nadie y 2 hermanos de los que soy más tía que hermana y son mi espejo en muchos sentidos.
He pasado más de 40 noches viendo el cielo y decretando al universo y a la luna…
Tengo 1 cuarzo en mi bolsa que siempre llevo conmigo y 3 fotos en mi cartera de mis personas favoritas.
Y en fin, quizá todos estos números pueden hablarte más de mi que ¿cuántos años tienes? O la respuesta de “tienes casi 30” al final la edad es un número, un número que a veces es inevitable que nos pese, pero del cual me siento orgullosa, porque cada instante, cada momento malo y bueno que engloba ese número me hace ser la persona en la que me he convertido hoy y lo mejor es que todavía falta, lo más emocionante de todo este viaje, es que estoy segura que viene la mejor parte, así que sí, tengo casi 30, pero eso no me define…

